martes, 23 de octubre de 2018

Meditar: Hacer Nada, No a Propósito, Sino con Propósito


Este año -personalmente hablando- fue uno de los más difíciles que pude tener, claro, ha tenido momentos increíbles, pero, pasé por un momento importante y doloroso en la vida de todo individuo: sufrí un rompimiento amoroso (uno de poco más de 10 años).

No me gusta hablar de eso, porque no es algo que presumamos por todos lados, además cada quien vive su duelo de manera diferente; en mi caso, desde que sucedió empecé a ir terapia (consejo que tome de un gran amigo y editor de otro sitio donde escribo) y aunque raro, me sirvió mucho. Al mismo tiempo que hacía esto, regresé a correr y comencé con 50 kilómetros en un mes con la promesa a mi mismo de que si lograba completarlos me ganaría el derecho a comprarme un par de sneakers; pues lo hice y el mes pasado llegué a mi mejor marca por mes, 70 kilómetros. Este mes -si no hay contratiempos- llegaré a los 100 kilómetros. 

Corrí 2 medios maratones, empecé a ir al gym y por consejo de mi terapeuta, tuve que dejar de patinar unos 7 meses, actividad recién volví a practicar hace poco, pero a un ritmo más lento y es que bueno, subconscientemente cuando entramos en procesos de duelo corremos el riesgo de entrar en procesos auto-destructivos, por así decirlo, Suicidal Tendencies sonaba a algo más real en mi caso (médicamente hablando), que cualquier canción de esta banda de hardcore.


Además de todo esto, me sumergí en todo el trabajo de oficina que tuve (razón por la cual a veces no escribía tanto aquí) y recientemente, empece a una actividad nueva, algo que nunca había hecho, o al menos no de la manera que hoy lo hago: meditar.

Llegaba a casa ansioso por escribir notas, editar imágenes, salir a correr a patinar, pero de pronto me sumergía en pensamientos innecesarios o estaba físicamente agotado por la actividad física que había realizado o estaba de pronto muy “confundido” de lo que quería hacer, dígamos que “había perdido foco”, entonces recurrí a una aplicación (porque #Millennial) llamada Unstuck, la cual funciona así: uno señala los problemas o frustraciones que tiene, elige patrones que sean o no similares, e igualmente si el problema es de uno o más participantes y te da una serie de sugerencias además de ejemplos de personas famosas (digamos, Steve Jobs, Truman Capote, Obama, etc.) que hayan pasado por una situación similar y cómo lidiaron con ello, en uno de estos casos, señalaba la meditación como una buena alternativa.


En mi gimnasio hay yoga pero o iba a una cosa o a otra, además de que no me veía con las señoras de la zona haciendo yoga, aparte que, una cosa no es lo mismo que la otra. 

Este es el primer punto que vamos a aclarar: yoga y meditación, no son lo mismo, en ambos influye muchísimo la respiración y el control que tengamos de nuestra mente, pero no es lo mismo, el yoga incluye posturas que ayudan a trabajar e incluso a desatrofiar músculos y partes de nuestra mente, pero no es lo mismo.

Segundo, meditar es -digamos y a como lo he visto en este primer mes- no hacer nada, pero con control y propósito.

¿Cómo pude hacerlo, cómo aprendí, qué está pasanda? Pues, regresemos a lo de #Millennial, una app (hay una app para todo ¿recuerdan?). Esta app la recomendó una amiga en sus stories un día y a los días vi una nota en GQ US y decidí probarla, se llama Headspace, es gratis y los primeros bloques de meditación no tienen costo, después hay que pagar por mes algo así como $90.- Mxn pero se desbloquean todos los tipos de meditación. (Ojo, es en inglés, así que no lo entiendes muy bien, mejor busca una en español como Aura, Intimind o Meditation Now).


¿Qué pasa ahora a un mes de estar haciendo meditación y cómo fue el proceso?

1.- Al inicio fue muy raro, el sentir que no haces nada parece tonto, pero es normal, en este siglo XXI nuestro estilo de vida es tan veloz que -literalmente- deternos a no hacer nada, respirar y ver dentro de nosotros, parece algo muy complejo, pero es algo que hoy sé, debemos hacerlo.

2.- Aunque puedes meditar en cualquier lado y como mejor te plazca (sentado en una silla, en el piso, en tu cama, etc.) mi recomendación es hacerlo en el piso en un yoga mat o alfombra o en una silla cómoda (no de oficina con rueditas) y con audífonos para que puedas seguir las instrucciones. Puedes hacerlo en tu cama, pero, a mí no me funcionaba porque, al entrar en un proceso de relajación, bueno, me quedaba dormido.

3.- Empecé a recomendarlo a muchas personas y me sentí como el vegano que va por ahí pregonando que es vegano (sin ofender a los veganos) y podría decir que fue por el hype inicial, pero es que en verdad fue sorprendente.

4.- He tenido más orden en mis pensamientos y por momentos soy consciente de visualizar y mentalizar muchas acciones, siendo una de ellas algo muy básico y con lo que te sugieren comenzar: darte cuenta del momento que te levantas y/o te sientas en una silla. Sí, parece tonto y súper simple, pero así de inconscientes realizamos hoy muchos movimientos, por reacción, sin darnos cuenta de lo que hacemos. Un ejemplo más avanzado ¿cuántas veces al día, agarras tu celular para hacer nada? Digamos que este es el equivalente a abrir el refrigerador para no sacar nada de nuestros días.

5.- Estoy más tranquilo. Sigo teniendo juntas y pitches y cambios y bomberazos que parecen durar demasiado; sí -y como todo proceso de duelo- también extraño a mi ex (no me voy a andar con medias tintas) pero el respirar y enfocar la respiración a ciertas acciones o pensamientos y, notar y visualizar mis acciones y pensamientos, me hace tener esta tranquilidad, además de que, respirar, no inconscientemente como hacemos a diario, sino con una conciencia de hacerlo lenta y adecuadamente trae un montón de beneficios que según el médico/terapeuta que consultes te dirá; en este caso, mi doctor me dijo que era bueno para:


  • Mejorar el sistema nervioso dado a la correcta oxigenación.
  • Aumentar la cantidad de sangre debido a la eliminación de toxinas del cuerpo.
  • Rejuvenecer las glándulas pituitarias y pineales (lo que en resumen significa que es bueno para tu piel y tu cerebro)
  • Reduce la carga de trabajo de tu corazón.
  • Y finalmente, mejora y fortalece tus pulmones.

Si llegaron hasta acá ¡muchas gracias por leer! y bueno, inténtelo. No pierdes nada, pero si lo logras, en serio, ganarás mucho -física y mentalmente. Eso si, funciona diferente en cada uno y tal vez el primer día lo hagas y el segundo igual pero al tercero te da flojera y está bien, es como cuando tomas un hobby nuevo o te asignan una nueva función en tu trabajo, al inicio te resistes un poco, pero después te acostumbras a ello, el chiste, es que te vayas creando un hábito de detenerte, respirar, y seguir. 

Último tip, descarga la app y prueba los “Minis” o los básicos como los que son para dormir, despertar, desestresarte, calmar el enojo o entrenar y verás que podrás hacerlo.