viernes, 21 de abril de 2017

El Miedo a Vestir de Manera Creativa y Nuestro Apego a los Escaparates



Cuando veo colecciones como la que la marca japonesa, ato, preparó para su temporada Otoño/Invierno 2017, me pongo a pensar lo increíble que lucirían estos outfits en la cotidianeidad de las modernas oficinas de Santa Fé, o en las clásicas construcciones del Centro Histórico ¿lo imaginan? Sería un shooting perfecto, incluso lo imagino en los jardines del Museo Casa de la Bola.

Sin embargo, tristemente recuerdo como la mayoría de la gente no busca una identidad y por eso hay memes de las chicas “únicas y originales” que son las que se suben a las tendencias del cine, la música y la moda, sólo durante ese momento, aunque ellas juran que siempre han sido fans o que siempre lo han hecho, y es por esto que hoy -y se los apuesto- alguien de la Ibero traerá la misma camiseta que otra persona en el Poli, y hasta en una agencia de la Roma/Condesa


¿Por qué? Pues porque es más fácil; una celebridad lo usa, las tiendas de fast fashion lo ponen en los aparadores, las redes sociales lo aprueban, y después todos están uniformados; lo cual también tiene otro lado negativo, el hecho, por ejemplo de que a la mayoría de los mexicanos no les quedan algunas de las tendencias que vienen de fuera, ni formas ni colores; y bueno, si a esto le sumamos el que estamos -para ciertas situaciones- “chapados a la antigua” y que algunos outfits no son aceptados en oficinas o ciertos lugares públicos, pues nunca acabaríamos, y por eso está bien que las chicas puedan usar blusas see-through que muestren sus bras, pero no lo está que sean ellas las que lleven corbata porque se les tacha de “machorras”; mismo caso que los hombres, quienes pueden llevar ropa muy ceñida y hasta leggings, pero si usan una falda o un tono más bajo de rojo claro ya son tachados de “putos”.

Ojo, no está mal tener un outfit “cabecera” que es ese con el que estamos listos para lo que sea o para un día que nos quedamos dormidos otros 5 minutos y no queremos tardar mucho en pensar ¿qué nos vamos a poner hoy? Eso está bien, lo que no está bien es dejar que esta comodidad de pensamiento “aprobado socialmente para redes” o “aceptado socialmente en escuela u oficinas” sea condicionante de nuestras decisiones siempre, ni al vestir, ni al comprar o hacer cosas que realmente nos gustan.

A veces es mejor ser “la oveja negra” que sólo otra oveja. - Gerardo Cárdenas.















Fotografías de ato.
Fuente WWD.
Texto original y diseño editorial de Gerardo Cárdenas para The Revelry.